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Diario YA


 

La escultura invisible, creada en 2020 y vendida por 15.000 €, ha sido sustraída en el domicilio del actual propietario. Se cree que ha sido un robo por encargo.

ROBAN LA ESCULTURA “SONO IO“ DE SALVATORE GARAU

Jorge Llopis Planas

El pasado 12 de junio la escultura “Sono Io” (“Yo soy”) del artista Salvatore Garau, fue robada del domicilio del comprador en Italia. Recordemos que la escultura “Sono Io” es una obra inmaterial e invisible y de unas dimensiones estimadas en los 150 x 150 cm (es sólo una estimación), vendida recientemente por la galería Art-Rite de Milán el pasado 18 de mayo por 15.000 €.

Su actual propietario, Angelllo.M.T, un rico heredero y discapacitado visual de Turín organizó la presentación en sociedad de la obra en su villa del Lago Maggiore con varios integrantes el Patronato de la Fundación Amici del Ciechi Piamontessi (Amigos del Ciego Piamontés) de la que es presidente.

“Estábamos concentrados y prestando atención a la explicación del critico, nadie vio nada sospechoso…” – Declaró Angello “…No logro entender como pudo llevarse alguien la escultura ya que teóricamente mide 1,50 x 150, es decir, que supuestamente es grande…Estaba en un lugar destacado para que nadie topezase con ella, principalmente yo mismo…Ha sido un mazazo antes de mi safari a Tanzania donde quiero probar la caza de búfalos” .

El comandante Ansaldo Della Chiesa del Comando Carabinieri per la Tutela del Patrimonio Culturale considera que el ladrón de la escultura invisible tendrá serios problemas para poner la obra en venta en el mercado negro y por tanto no descarta un robo “por encargo”- “Afortunadamente el ladrón no se llevó el certificado de la obra, por tanto será difícil poder demostrar la originalidad y autenticidad de la pieza en el mercado…No descartamos nada, incluso que la organización criminal sarda Anonima di Secuestri esté implicada en el delito como medida de extorsión a Salvatore Garau, artista y autor de la obra desaparecida y también de Cerdeña…

Por su parte el afamado Perito Judicial español Jorge Llopis Planas, que ha sido requerido por la policía italiana al no disponer de expertos adecuados a este tipo de situaciones y piezas, declara “… ¡Hombre!, Es una lástima que el propietario no disponga de fotografías recientes de la pieza. Ayudaría mucho en su localización. No obstante esperaremos a comprobar los selfies que hayan realizado de los invitados, una vez descifremos los códigos braille de los teclados de sus teléfonos...No hay que perder la esperanza…Ahora, bien, otra cosa será reclamar al seguro, ya que de momento desconocemos que compañía se ha encargado de la  póliza…

El comandante Della Chiesa apunta al respecto: “Advertimos al propietario del riesgo de robo de la obra, su exhibición pública tan prematura y más en un espacio con tantas probabilidades de escape: carreteras, caminos vecinales, el propio lago…ya se ha puesto en marcha un dispositivo de vigilancia importante compuesto por más de 50 agentes. A menos que se la hayan llevado por el aire, desde luego será difícil que pase inadvertida. Vigilamos especialmente la frontera con Suiza donde disponemos de perros de la Brigata di Cani Guida” (perros lazarillo).

El artista y autor de la escultura invisible Salvatore Garau está consternado. Actualmente está finalizando otra escultura invisible en Nueva York, “King Kong non ha mangiato popcorn” (“King Kong no comía palomitas”) encargo de una famosa cadena de comida rápida y valorada en 2.000.000 de $ y  con una altura estimada de 40 mts.” Ya le comenté en su momento a Don Angello que su escultura era demasiado pequeña. Era muy fácil llevarsela y más en Italia. Eso no tubiera pasado con una escultura como ésta de King Kong. Simplemente los ladrones no se hubiesen atrevido. No hay donde asconderla ni transportarla. …El Dottore Llopis lo tendrá muy díficil, esta vez. - Declaró el autor sardo.

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