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Andrzej Duda

Primera vuelta de las elecciones presidenciales de Polonia

José Luis Orella
El ganador de la primera vuelta es claramente Andrzej Duda, quien, como se esperaba, ha superado el 40 % de apoyos con un 42,9 % de la coalición Derecha Unida que lidera el PiS y ha conseguido ser el candidato primero en una docena de regiones, gracias a la defensa  de una Polonia fuerte, a la defensa de la familia, y a un programa social a favor de los más débiles. En el centenario de San Juan Pablo II, el PiS era el más beneficiado de la imagen de la Polonia que desea ser el centro de reevangelización de Europa.
Sin embargo, Rafał Trzaskowski el candidato de PO, puede sentirse ganador, porque excede el umbral del 30,3 % y supera los apoyos de su propio partido. El candidato respaldado por el Partido Popular Europeo y las asociaciones de Soros, es el hombre que se postula para modernizar Polonia y pone a España como ejemplo de los avances conseguidos por el colectivo LGTBI. Es favorable a una economía liberal donde el espíritu emprendedor sustituya el gasto de los programas sociales.
El tercer candidato es el independiente Szymon Hołownia, quien con un 14 % ha conseguido encontrar esa imagen novedosa que intenta la izquierda o los liberales de forma fugaz. La corrupción y el vasallaje de PO a Angela Merkel favorece que surjan candidaturas que intentan superar una PO lastrada por la antigua corrupción de su mandato. Su buen resultado es el que toda la oposición ve como una suma natural en la segunda vuelta a Rafał Trzaskowski, poniendo en una situación delicada al actual presidente polaco.
El cuarto candidato es Krzysztof Bosak. Su resultado, un 6,9 % no es significativamente mejor que el resultado de la Confederación, debido a la presencia de otros candidatos menores de derechas, hasta tres Stanisław Żółtek 0,3 %, Marek Jakubiak 0,2 % y Mirosław Piotrowski 0,1 % que le han evitado un resultado mejor, pero resulta muy bueno si vemos que ha superado los resultados habituales de Janusz Korwin-Mikke con su habitual 4 %. Bozak representa una coalición que reúne a católicos más tradicionales con paleolibertarios en una especie de derecha estadounidense muy similar en España a VOX, aunque este partido último este en referencia europea con el PiS, del cual le separa todo su programa económico e incluso lgtb. Muy contestatarios pero favorables a una Polonia fuerte, el electorado de Bozak es el verdadero depósito de votos necesarios para una victoria de Duda.
Los perdedores de esta contienda son claros Robert Biedroń y Władysław Kosiniak-Kamysz, con un 2,3 % y un 2,5 % respectivamente. Sus resultados son muy bajos al disponer de unas bases sociales de un 7 % aproximadamente. La candidatura unida de izquierda de Biedron, no ha salido perjudicada por la presencia de la lista de Waldemar Witkowski con un 0,3 %, pero su voto se fue claramente a los que tenían opciones ya en la primera vuelta. Biedron juega a la nueva izquierda, es el único político abiertamente declarado homosexual, pero Trzaskowski le ha robado su discurso siendo el político más gayfriendly de todos. En cuanto al líder campesino del PSL y lista Kukiz, Władysław Kosiniak-Kamysz ha visto desaparecer su fuerte electorado en elecciones locales a Trzaskowski y especialmente a Hołownia, que daba aun imagen mayor de novedad. Por último, el resto de los candidatos, no son tomados en cuenta, pero sus votos pueden ser relevantes. El voto reunido de Stanisław Żółtek, Marek Jakubiak  y Mirosław Piotrowski es de forma conjunta un 0,6 % que de forma mayoritaria ira a Duda, como se vislumbra en Jakubiak, aunque otros como Żółtek, le harán sufrir con sus opiniones públicas, para obligar al candidato del PiS a declaraciones más contundentes.
En definitiva una segunda vuelta apasionante y abierta por las circunstancias, en las que los dos mejores candidatos hicieron sus deberes correctamente, pero ahora tienen que encandilar a los que se quedaron en casa por el miedo al covid19, y las fuertes inundaciones provocadas por las tormentas, y los que votaron a los otros contendientes. Lo discursos se centraran en temas ideológicos morales para retener electorados por afinidad o rechazo del catolicismo, y de gestión, medidas sociales o liberalismo. El antiguo vicepresidente Jarosław Gowin, líder de Porozumienie, apoya a Duda y quiere influir en un discurso más liberal para no asustar al empresariado. Gowin procede de PO, de donde salió por su oposición a la dominante ideología de género en su antiguo partido.

 

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